Palacios y castillos
Un palacio es un edificio de grandes dimensiones y valor arquitectónico, construido tradicionalmente como residencia de reyes, nobles o altas autoridades. Su diseño destaca por la riqueza decorativa, la monumentalidad de sus espacios y la presencia de elementos simbólicos del poder.
A lo largo de la historia, los palacios han servido no solo como lugares de vivienda, sino también como centros de gobierno, reunión diplomática y expresión del prestigio de quienes los habitaban.
Un castillo es una construcción fortificada que tuvo un papel clave en la Edad Media, tanto con fines militares como residenciales. Solía ser la residencia de nobles o señores feudales y estaba diseñado para protegerse de ataques, con elementos defensivos como murallas, torres, almenas, fosos y puentes levadizos.
Además de su función defensiva, el castillo simbolizaba el poder y la autoridad de su señor sobre el territorio. Su estructura podía incluir patios, salones, capillas, mazmorras y otros espacios funcionales.