Monasterio de San Juan de la Peña de Jaca

Monasterio de San Juan de la Peña de Jaca

Información de Interés

Ficha

  • Año: 882 - 920 (prerrománica) / 1070 - 1094 (románica)
  • Estilo predominante: Prerrománico de Repoblación - Románico
  • Arquitecto: Anónimo
  • Catalogación: Bien de Interés Cultural y elemento asociado UNESCO

Valoración

Introducción

Ubicado a 25 kilómetros de Jaca, integrado en la ladera de la sierra que lleva su nombre y a unos 1.120 metros de altitud, se encuentra uno de los lugares capitales en la historia del Reino de Aragón, considerado su cuna: el Monasterio de San Juan de la Peña.

Iglesia alta de San Juan de la Peña ©

Iglesia alta de San Juan de la Peña ©

Símbolo del poder del medievo aragonés, fue panteón de reyes y centro de control de un vasto territorio pirenaico. Además, constituye una de las cumbres de la arquitectura y el arte medieval en España, donde se fusionan el arte de repoblación y el románico.

El Monasterio de San Juan de la Peña fue declarado Bien de Interés Cultural en 1889 y figura como elemento asociado por la UNESCO dentro de Caminos de Santiago de Compostela, inscrito como Patrimonio de la Humanidad en 1993.

Breve historia

La parte más antigua del conjunto es la iglesia de San Julián y Santa Basilisa, edificada en tiempos del rey Fortún Garcés I de Pamplona, a finales del siglo IX o principios del X. Es probable que este templo formara parte del primitivo monasterio de San Juan Bautista, documentado en esta zona en el año 928.

Arcada de la iglesia baja de San Juan de la Peña ©

Arcada de la iglesia baja de San Juan de la Peña ©

Durante el reinado de Sancho Garcés III de Pamplona, el Monasterio de San Juan de la Peña fue refundado en 1025, como parte de un plan estratégico para fortalecer la influencia monástica en el reino pamplonés.

El 22 de marzo de 1071 se produjo un hecho que marcaría un antes y un después en el culto cristiano de la Península Ibérica: la introducción del rito romano, predominante en Europa Occidental, en detrimento del rito mozárabe, vigente desde la época visigoda.

Primitivo Panteón Real de San Juan de la Peña ©

Primitivo Panteón Real de San Juan de la Peña ©

En el año 1083 fue enterrado en el monasterio el primer rey de Aragón, Ramiro I. San Juan de la Peña se convirtió entonces en el panteón real de la Casa de Aragón.

Arco de herradura del claustro de San Juan de la Peña ©

Arco de herradura del claustro de San Juan de la Peña ©

Según la tradición, el posible Santo Cáliz pasó por el monasterio para evitar caer en manos musulmanas antes de su traslado a la Catedral de Valencia.

En el año 1094, en presencia del rey Pedro I de Aragón y Pamplona y de la representación papal, se consagró la iglesia alta del monasterio.

Entre 1426 y 1433 se construyó la Capilla de San Victorián, erigida sobre la antigua Sala Capitular.

El incendio más destructivo de su historia, ocurrido en 1675, afectó a gran parte de las dependencias del monasterio, entre ellas el archivo. Este suceso impulsó la construcción del monasterio alto, ubicado en la Pradera de San Indalecio.

La última gran intervención tuvo lugar en 1770, durante el reinado de Carlos III, fecha en la que se iniciaron las obras del nuevo Panteón Real. Los restos de los reyes de Aragón fueron trasladados a este nuevo emplazamiento.

Arquitectura y arte

Incrustado en la ladera que lleva su mismo nombre, el Monasterio de San Juan de la Peña es una interesante estructura medieval perfectamente integrada en el entorno natural.

San Juan de la Peña ©

San Juan de la Peña ©

Lo más interesante del exterior es la fachada románica, con sus seis ventanales de arcos de medio punto que iluminan el interior del templo.

Planta baja

Dedicada a San Julián y Santa Basilisa, la iglesia baja del monasterio data de los años del reinado de Fortún Garcés I de Pamplona, quien gobernó entre 882 y 905.

Sala de Dormitorios de San Juan de la Peña ©

Sala de Dormitorios de San Juan de la Peña ©

Este templo prerrománico consta de dos naves, separadas entre sí por un interesante arco de herradura. Destacan las pinturas murales de San Cosme y San Damián, realizadas en el siglo XII.

Iglesia baja de San Juan de la Peña ©

Iglesia baja de San Juan de la Peña ©

El siguiente espacio es la Sala del Dormitorio, edificada durante el reinado de Sancho Ramírez entre 1064 y 1094. Según la tradición, fue en esta sala donde se celebró el Concilio de Jaca en 1057, motivo por el cual también se la conoce como Sala del Concilio.

Planta alta

El Panteón de Nobles es el resultado de la obra de ampliación realizada a finales del siglo XI. En este lugar se encuentran enterrados nobles aragoneses y miembros de la Casa de Aragón de aquel período.

Cabecera de la iglesia alta de San Juan de la Peña ©

Cabecera de la iglesia alta de San Juan de la Peña ©

Junto a este espacio se encuentra el primitivo Panteón Real de la Casa de Aragón, donde se conservan algunas laudas sepulcrales de los siglos XI y XII.

Claustro de San Juan de la Peña ©

Claustro de San Juan de la Peña ©

El Museo de San Juan de la Peña se encuentra en la antigua residencia de los abades. En sus tres salas se expone una pequeña colección de piezas artísticas vinculadas al monasterio, así como su relación con don Pedro Pablo de Abarca de Bolea, X conde de Aranda.

Capilla de San Victorián de San Juan de la Peña ©

Capilla de San Victorián de San Juan de la Peña ©

El nuevo Panteón Real es una obra neoclásica encargada por el rey Carlos III. A este espacio fueron trasladados los restos de los reyes de Aragón que estaban enterrados en el monasterio.

La iglesia alta, consagrada el 4 de diciembre de 1094, es uno de los ejemplos más singulares del arte románico, ya que su cabecera está incrustada en la roca de la ladera.

El claustro románico es, sin lugar a dudas, lo más destacado del conjunto. Integrado bajo la ladera, este espacio genera un impacto visual y espiritual que lo hace único.

Sus capiteles fueron realizados en distintas épocas y por diferentes maestros. La primera fase, ejecutada entre 1120 y 1130, se atribuye a maestros jaqueses, mientras que la segunda, llevada a cabo entre 1185 y 1195, fue obra del llamado Maestro de San Juan de la Peña.

Además, en el claustro se encuentran dos pequeñas capillas: Capilla de San Victorián, levantada entre 1426 y 1433; y la Capilla de San Voto y San Félix, levantada en torno a 1630.

IMPORTANTE: Muy pronto podrás descubrir la versión extendida del Monasterio de San Juan de la Peña en nuestra plataforma, ¡estamos trabajando en ello!