Colegiata de San Isidro de Madrid

Colegiata de San Isidro de Madrid

Información de Interés

Ficha

  • Año: 1622 - 1664
  • Estilo predominante: Barroco
  • Arquitecto: Sánchez, Pedro / Bautista, Francisco
  • Catalogación: Bien de Interés Cultural

Valoración

Historia, arquitectura y arte

Uno de los atractivos más desconocidos de Madrid, es la Real Colegiata de San Isidro, la cual cumplió las funciones de catedral hasta la inauguración de Santa María de la Almudena en 1993.

Real Colegiata de San Isidro de Madrid ©

Real Colegiata de San Isidro de Madrid ©

Además de la belleza barroca interior del templo, lo más relevante es el simbolismo del lugar, ya que en la colegiata descansan los restos de San Isidro Labrador, patrón de Madrid, y de su esposa, Santa María de la Cabeza.

El templo actual se levanta sobre los restos de la primitiva Iglesia de San Pedro y San Pablo, fundada en la segunda mitad del siglo XVI en presencia de la realeza española.

Integrada en el Colegio de la Compañía de Jesús, por el cual pasaron alumnos tan ilustres como Quevedo, Lope de Vega, Calderón de la Barca... entre otros, el templo se fue convirtiendo en uno de los más importantes de Madrid, hasta el punto de proyectarse un templo de mayores proporciones y monumentalidad en el primer cuarto del siglo XVII.

Los encargados de realizar las obras fueron los arquitectos Pedro Sánchez y Francisco Bautista.

A mediados del siglo XVII, antes de su finalización, el nuncio Julio Rospiglosi consagró el templo bajo la advocación de San Francisco Javier, hasta que en el último tercio del siglo XVIII se cambió la advocación a la de San Isidro Labrador, motivado por el traslado de los restos del santo desde San Andrés.

La Real Colegiata de San Isidro de Madrid fue declarada Bien de Interés de Cultural en 1995.

Capilla de Jesús del Gran Poder de San Isidro de Madrid ©

Capilla de Jesús del Gran Poder de San Isidro de Madrid ©

Ventura Rodríguez fue el encargado de proyectar la última gran reforma del templo, la cual dotaría de mayor majestuosidad y lujo neoclásico.

Tras atravesar la monumental fachada, se accede al bello interior, en el que destacan los volúmenes y la decoración.

De todo el conjunto destaca la Capilla de Jesús del Gran Poder, decorada con pinturas de Francisco Rizi, Dionisio Mantuano y Claudio Coello.

El Retablo Mayor es obra contemporánea de Juan Luis Vicen Llorente.

Tras la Guerra Civil de España, el templo fue incendiado, sufriendo la destrucción de gran parte de sus obras y decoración. Tuvo que ser profundamente restaurado por Javier Barroso.

En el año 1885 se convirtió provisionalmente en la Catedral de Madrid hasta la inauguración de la Catedral de Santa María la Real de la Almudena en el año 1993.