Basílica de San Francisco el Grande de Madrid

Basílica de San Francisco el Grande de Madrid

Información de Interés

Ficha

  • Año: 1761 - 1784
  • Estilo predominante: Neoclásico
  • Arquitecto: Fray Francisco Cabezas / Sabatini, Francesco
  • Catalogación: Bien de Interés Cultural

Valoración

Breve historia

La Basílica de San Francisco el Grande es probablemente la más majestuosa de las iglesias madrileñas y una de las más ricas artistícamente. 

San Francisco el Grande desde la Almudena ©

San Francisco el Grande desde la Almudena ©

San Francisco el Grande es uno de los edificios religiosos más importantes de Madrid y una pieza esencial para entender la dimensión monumental de la ciudad en el siglo XVIII. 

Su origen se vincula a un antiguo convento franciscano establecido en este sector histórico de la capital, aunque el edificio actual pertenece al gran impulso arquitectónico de la época ilustrada. 

Cúpula de San Francisco el Grande ©

Cúpula de San Francisco el Grande ©

La basílica se levantó entre 1761 y 1784 y fue concebida como un templo de gran escala, capaz de expresar al mismo tiempo prestigio institucional, solemnidad religiosa y ambición artística.

A lo largo de su historia, el conjunto ha conocido varias etapas. A la gran construcción dieciochesca se sumó una importante transformación decorativa en el siglo XIX, que redefinió buena parte de su imagen interior. 

Interior de San Francisco el Grande ©

Interior de San Francisco el Grande ©

Por eso San Francisco el Grande no debe leerse como un monumento de un solo momento, sino como un edificio donde conviven la arquitectura ilustrada, la pintura religiosa de finales del XVIII y la estética monumental e historicista del XIX.

La Basílica de San Francisco el Grande fue declarada Bien de Interés Cultural en 1980.

Qué ver en San Francisco el Grande

El exterior de San Francisco el Grande impresiona por la claridad de su composición y por la fuerza de su volumen. No es una basílica de ornamento excesivo, sino un edificio que se impone por la escala y por el equilibrio de sus formas. 

San Francisco el Grande de Madrid ©

San Francisco el Grande de Madrid ©

Su elemento más reconocible es la gran cúpula, una de las más destacadas de la arquitectura religiosa española, que domina el perfil del templo y le da una presencia singular dentro del paisaje histórico de Madrid.

San Francisco el Grande ©

San Francisco el Grande ©

La fachada principal se organiza sobre escalinata y presenta una composición convexa, adaptada a la planta circular del edificio. El acceso queda marcado por un pórtico de tres arcos de medio punto y por un remate superior de gran sobriedad clásica. A ello se suman el atrio y la verja exterior, que refuerzan la idea de edificio ceremonial y separan simbólicamente el templo del espacio urbano inmediato. 

El interior es la gran experiencia de San Francisco el Grande. Más que una iglesia de nave longitudinal convencional, el templo se organiza en torno a una gran rotonda central cubierta por una cúpula monumental. 

Museo de San Francisco el Grande ©

Museo de San Francisco el Grande ©

La cúpula, abierta en su perímetro por ventanales esculpidos, está decorada con frescos de La Pasión y el Tránsito de la Virgen,  obra realizada a finales del siglo XIX por José Marcelo Contreras.

Capilla de Nuestra Señora del Olvido ©

Capilla de Nuestra Señora del Olvido ©

En torno a la rotonda se disponen la Capilla Mayor y las seis capillas laterales, cada una con su propio desarrollo artístico. 

La basílica conserva obras fundamentales de la pintura española, entre ellas la célebre Predicación de San Bernardino de Siena de Francisco de Goya, una de las piezas más conocidas del edificio. 

Junto a ella figuran pinturas de Bayeu, Maella y otros artistas vinculados a la gran decoración del templo, además de los programas murales y escultóricos incorporados durante la gran reforma del siglo XIX.

El museo completa la lectura patrimonial de San Francisco el Grande y amplía el valor del conjunto más allá de la arquitectura. No debe entenderse como un espacio separado del templo, sino como una prolongación de su memoria artística y de su identidad franciscana. 

Allí la visita cambia de escala: del gran efecto monumental de la basílica se pasa a una contemplación más cercana de la pintura religiosa y de las imágenes que han formado parte de su historia.

La colección reúne obras del barroco español y un importante conjunto vinculado a la vida de san Francisco. Gracias a ello, San Francisco el Grande se entiende no solo como una gran basílica madrileña, sino como uno de los conjuntos más completos de arte sacro, pintura histórica y patrimonio religioso de la ciudad.

Algunas de las obras más destacadas del museo son:

Obras destacadas de San Francisco el Grande