Basílica de San Francisco el Grande de Madrid
Basílica de San Francisco el Grande de Madrid
Ficha
- Año: 1761 - 1784
- Estilo predominante: Neoclásico
- Arquitecto: Fray Francisco Cabezas / Sabatini, Francesco
- Catalogación: Bien de Interés Cultural
Valoración
Introducción
La Basílica de San Francisco el Grande es el templo más majestuoso de Madrid, así como uno de los más antiguos en cuanto a sus orígenes.
Una de las principales características de la basílica es su excepcional cúpula, considerada como la cuarta más grande de la cristiandad, con un diámetro de 33 metros.

Interior de San Francisco el Grande de Madrid
La Basílica de San Francisco el Grande fue declarada Bien de Interés Cultural en 1980.
Breve historia

Pintura de San Bernardino predicando ante las tropas. Goya
Según la tradición, la Basílica de San Francisco el Grande se levanta sobre el lugar en el que se encontraba la modesta cabaña construida por el propio San Francisco de Asís a su paso por Madrid, durante su camino hacia Santiago de Compostela en 1214.
Lo cierto es que en 1217 se fundó el Convento de San Francisco, considerado el segundo más antiguo de Madrid. En este monasterio medieval fueron sepultados a lo largo de los años importantes personajes, como doña Juana de Portugal, don Enrique de Villena y don Ruy González de Clavijo, entre otros.
Bajo el reinado de Carlos III, se decide derribar el primitivo monasterio para levantar el monumental templo neoclásico que vemos en la actualidad. Los encargados de su construcción fueron los arquitectos fray Francisco Cabezas y Francesco Sabatini.
Entre los siglos XVIII y XIX se ejecutaron las obras decorativas del templo, en las que intervinieron destacados artistas como Goya, Bayeu, Maella, Suñol, Ribera y Fieve, entre otros.
Arquitectura y arte
A pesar de que el exterior del templo es más austero que su interior, no deja de tener una presencia monumental, en la que destacan su fachada curvada y la excepcional cúpula.

San Francisco el Grande de Madrid ©
En su amplio interior de planta circular, se aprecia la verdadera monumentalidad del templo. A los lados se encuentran seis capillas bellamente decoradas, entre las que destaca la Capilla de San Bernardino, presidida por la pintura de San Bernardino Predicando ante las Tropas de Alfonso V, realizada por Francisco de Goya.

Pintura de San Buenaventura recibiendo a Santo Tomás. Zurbarán
Del resto de capillas, es reseñable la Capilla de San Antonio, presidida por una interesante pintura de la Inmaculada Concepción, realizada por Salvador Maella.
La cúpula, abierta en su perímetro por ventanales esculpidos, está decorada con frescos de “La Pasión y el Tránsito de la Virgen”, obra realizada a finales del siglo XIX por José Marcelo Contreras.
En la Capilla Mayor, decorada con los frescos de “La Vida de San Francisco de Asís”, cuenta con interesantes obras artísticas, entre las que destaca la sillería del coro procedente de Santa María del Parral de Segovia.
A través de la Capilla Mayor se accede a las dependencias del Museo, en el que se integra la Antesacristía y la Sacristía. Las obras más interesantes son las pinturas de:
- San Buenaventura recibiendo a Santo Tomás de Aquino. Zurbarán
- San Jerónimo. Francisco Ribalta
- Papa Arrodillado. Vicente Carducho
- San Antonio de Padua. Alonso Cano
- Jesús y la Samaritana. Artemisa Gentileschi
- El Descendimiento. Luis Tristán