Catedral de Santiago de Compostela
Catedral de Santiago de Compostela
Ficha
- Año: 1075 - 1200 / 1738 - 1769
- Estilo predominante: Románico - Barroco
- Arquitecto: Maestro Bernardo el Viejo / Maestro Mateo / Casas Novoa, Fernando de
- Catalogación: Bien de Interés Cultural dentro de conjunto UNESCO
Valoración
Introducción
La Catedral de Santiago de Compostela, obra cumbre de la arquitectura románica y barroca, es el tercer lugar de peregrinaje cristiano del mundo, por detrás de Roma y Jerusalén.

Vista general de la Catedral de Santiago de Compostela
Los Caminos de Santiago, tanto el Francés como el del Norte de España fueron inscritos como Patrimonio de la Humanidad en 1992 y ampliado en 2015 respectivamente. La Catedral de Santiago también figura como uno de los bienes individuales inscritos.
La Catedral de Santiago de Compostela fue declarada Bien de Interés Cultural el 22 de agosto de 1895 e inscrita por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad dentro de la Ciudad Vieja de Santiago de Compostela en 1985.
Breve historia
Origen de la Catedral de Santiago de Compostela
El origen de la Catedral de Santiago de Compostela se remonta aproximadamente al año 825, cuando un ermitaño de nombre Paio, informó al obispo Teodomiro de Iria-Flavia, que había visualizado destellos de luz en una zona boscosa conocida como Solovio. El obispo se desplazó junto a una expedición a la zona, produciéndose el hallazgo del sepulcro de mármol donde se encontraban los restos de Santiago Apóstol junto al de sus discípulos.

Pintura de la Traslación de Santiago
Ante la propagación de la noticia, se produjeron movimientos de peregrinación de cristianos llegados de todo el reino. Esto propició que el rey Alfonso II de Asturias ordenase la construcción de un modesto complejo formado por la capilla del apóstol, un baptisterio y un pequeño cenobio conocido como San Salvador de Antealtares.
El 6 de mayo del 899 se consagró la nueva Basílica de Santiago Apóstol, ceremonia oficiada por el obispo Sisnando I de Iria-Santiago, en presencia del rey Alfonso III de Asturias y distintos obispos peninsulares.
En el año 997 se produjo un acontecimiento devastador, la destrucción de la ciudad de Santiago a manos de Almanzor, cuyo ejército saqueó la basílica. Los restos del apóstol fueron protegidos por el obispo Pedro Mezonzo para evitar su profanación.
Periodo Medievo
Las obras de la catedral actual se iniciaron entre los años 1075 y 1076 bajo la dirección del Maestro Bernardo el Viejo. Los impulsores de la construcción del gran templo catedralicio fueron el rey Alfonso VI de León y el obispo Diego Peláez.
El 5 de diciembre de 1095 el papa Urbano II mediante bula, declara extinta la Diócesis de Iria y se consolida oficialmente la Diócesis de Santiago de Compostela.

Crucero de la Catedral de Santiago
En el 1101, asume el cargo como obispo de Santiago, don Diego de Gelmírez, probablemente el personaje más destacado de la historia de la catedral y uno de los más relevantes de la Edad Media en España.
En 1103 dan comienzo las obras de las portadas de los brazos del crucero. En la parte meridional, las obras de la Portada de Platerías, mientras que en la septentrional se ejecutarían las obras de la Portada Francígena.
El obispo Diego de Gelmírez se convertiría en una de las figuras más importantes en la historia de la catedral compostelana, ya que impulsó de forma más ambiciosa el proyecto constructivo, tal y como puede apreciarse en la altura de la tribuna que recorre su cabecera, así como la monumentalidad en la proyección del transepto y las naves, que convertirían a la catedral de Santiago en una de las más destacadas de toda Europa.
En 1112 se derriba la primitiva basílica levantada por el rey Alfonso III de Asturias para poder avanzar en la edificación de la catedral.
El 27 de febrero de 1120 el papa Calixto II creó la Archidiócesis Metropolitana de Santiago de Compostela, lo que convirtió a don Diego de Gelmírez en el primer arzobispo compostelano.
En 1168, bajo mandato del arzobispo Pedro Gudestéiz, llega a la catedral el famoso Maestro Mateo de la mano del rey Fernando II de León.
El Maestro Mateo y su taller dieron más grandeza y espectacularidad si cabe, a la catedral compostelana. Los trabajos más destacados de su obra son: la finalización de las obras de las naves, el Pórtico de la Gloria, la Cripta del Pórtico y el Coro Pétreo de Canónigos.

Coro Pétreo
Entre los años 1168 y 1188, el Maestro Mateo y su taller, realizan una de las obras maestras de la escultura universal, el Pórtico de la Gloria. Sin lugar a dudas, las innovaciones introducidas en el pórtico, supusieron un punto de inflexión a nivel artístico y monumental en su periodo.
Otra obra escultórica única, contemporánea al Pórtico de la Gloria y realizada por el mismo maestro, es el Coro de los Canónigos.
El 21 de abril de 1211, bajo el mandato del arzobispo Pedro Muñiz, se consagra la Catedral Metropolitana de Santiago de Compostela.
En 1350, coincidiendo con el Año Jubilar Romano, el rey Alfonso XI de Castilla, propuso al papa Clemente VI, que todo peregrino que no pudiera asistir a Roma, pueda obtener indulgencia en Santiago.

Triforio de la Catedral de Santiago
En 1422, bajo el mandato del arzobispo Lope de Mendoza, se finalizan las obras del cimborrio gótico, el cual se levantó sobre el primitivo románico. De este periodo data el botafumeiro.
La primera constancia documental del Año Jubilar Compostelano data de 1434, aunque según algunos expertos, el primer año santo pudo ser en 1428.
En 1450 se establece oficialmente el Año Jubilar Compostelano, el cual se refleja en el modelo romano y se asienta sobre la importancia de ser el segundo lugar de peregrinación cristiana más importante de Europa y el tercero del mundo, tras Jerusalén y Roma.
En 1484, el papa Sixto IV concede a Santiago de Compostela la confirmación de las indulgencias jubilares.
Periodo Renacentista, Barroco y Neoclásico
Entre 1521 y 1555 se llevan a cabo las obras del claustro actual bajo la dirección de Juan de Álava, primero y posteriormente bajo la dirección de Rodrigo Gil de Hontañón, quien además levantó la Fachada del Tesoro.

Tabernáculo de la Catedral de Santiago
En 1535 se trasladan los sepulcros reales ubicados en el Panteón Real ubicado en la Capilla de Santa Catalina, a la Capilla de las Reliquias, convirtiéndose en el nuevo Panteón Real.
En 1589, el arzobispo San Clemente decide esconder las reliquias del apóstol ante la amenaza de saqueo del temido pirata Francis Drake.
En 1599, el cabildo toma la decisión de sustituir el Coro Pétreo del Maestro Mateo, por un nuevo conjunto. La nueva sillería renacentista fue encargada al vallisoletano Juan Dávila y al leonés Gregorio Español, quienes finalizaron las obras en 1606.
En 1606 se realizan las obras de la escalinata de la fachada occidental, la cual acondicionaría el desnivel respecto a la Plaza del Obradoiro.
En 1643, el Cabildo toma la decisión de realizar obras de reforma de la Capilla Mayor para dotarla de mayor monumentalidad e instalar el gran tabernáculo barroco. Las obras se ejecutaron entre 1658 y 1677.
Domingo de Andrade, tras ser nombrado maestro de obras, realizó las obras de construcción de la nueva Torre del Reloj o la Berenguela entre 1676 y 1680.
El proyecto de la Sacristía Nueva corresponde a Domingo de Andrade en 1696. Esta sacristía sería una de las más espectaculares de España, aunque finalmente fue destinada para albergar la Capilla del Pilar, inaugurada en 1723.

Catedral de Santiago. Torre Berenguela y cabecera
En 1700 se produjo un acontecimiento que destacaría la importancia de Santiago de Compostela, la coincidencia del año jubilar compostelano con el romano.
En 1738, Fernando de Casas Novoa comienza la que sería su obra cumbre y una de las obras cumbre del barroco, la Fachada del Obradoiro, la cual dejaría prácticamente finalizada antes de morir a finales de 1749.
En 1757 se toma la decisión de reedificar la fachada septentrional o de la Azabachería bajo la dirección del arquitecto Lucas Ferro Caaveiro. El encargo fue por parte del arzobispo Bartolomé Rajoy.
Parte de los restos escultóricos de la Portada Francígena fueron trasladados a la Portada de Platerías, hecho que explica el encaje de piezas existente dentro del conjunto.
Ventura Rodríguez y Domingo Lois Monteagudo finalizaron las obras de la Fachada de la Azabachería entre 1764 y 1769.
La catedral, del siglo XIX a la actualidad
En 1808, con la invasión del ejército francés, la catedral, al igual que el resto de España, entraría en un periodo de incertidumbre y cambios políticos que estancaron el desarrollo.
Durante las reformas realizadas en el presbiterio por parte del canónigo Antonio López Ferreiro, se produjo el redescubrimiento de los restos del Apóstol Santiago y sus dos discípulos. Este hallazgo contó con la confirmación de autenticidad del papa León XIII.
Tras el redescubrimiento de los restos del Apóstol la Catedral de Santiago de Compostela recuperó el esplendor y las peregrinaciones que cayeron en decadencia desde finales del siglo XVI.
En 1891 se finalizó la obra de la Urna Apostólica de plata en estilo neo-románico, donde se depositaron los restos del Apóstol, manteniendo su ubicación bajo el presbiterio, en la Cripta Apostólica.
Arquitectura y arte exterior
El conjunto arquitectónico exterior de la Catedral de Santiago de Compostela es una de las obras arquitectónicas más reconocidas del mundo.
Ubicada en la parte occidental se levanta la majestuosa Fachada del Obradoiro, obra cumbre del barroco del siglo XVIII, edificada sobre la primitiva fachada románica realizada por el Maestro Mateo. Esta fachada con forma de monumental retablo pétreo, cuenta con dos altas torres barrocas levantadas entre los siglos XVII y XVIII.

Catedral de Santiago. Fachada del Obradoiro
La Fachada del Obradoiro es junto a la de la Catedral de Murcia, la obra cumbre de la arquitectura barroca en España y una de las más destacadas del mundo.
La Fachada de Platerías, ubicada en la parte meridional del transepto, es la única parte románica conservada en el exterior. En ella se encuentra la Portada de Platerías o del Obispo, obra cumbre del románico levantada entre 1103 y 1112 por distintos maestros llegados de distintos lugares.
La Portada de Platerías, es una monumental obra románica compuesta por dos accesos y profundamente decorada con esculturas de distintos talleres, principalmente se debe al Maestro de Conques y al Maestro de la Traición.

Portada de Platerías
El friso es un conjunto escultórico desordenado, aunque cuenta con obras escultóricas de gran calidad de ejecución. Estas obras fueron traídas y encajadas a modo de relleno de espacios, tras el desmontaje del Coro Pétreo, de la Portada Francígena y de la inacabada Portada de la Transfiguración.
Los ventanales románicos que se encuentran sobre la portada, están atribuidos a la intervención realizada por el Maestro Mateo a finales del siglo XII o principios del XIII.
Junto a la anterior fachada, se encuentra la Fachada del Tesoro, obra palaciega de estilo renacentista ejecutada por Rodrigo Gil de Hontañón. Esta fachada guarda similitudes con la del Palacio de Monterrey en Salamanca.
En la parte septentrional del transepto se encuentra la Fachada de la Azabachería, obra comenzada por Caaveiro en estilo barroco y finalizada en estilo neoclásico por los arquitectos Ventura Rodríguez y Lois de Monteagudo.

Catedral de Santiago. Cabecera
En la cabecera de la catedral, se encuentra la Fachada de la Quintana o Puerta Real, primera obra barroca de la catedral levantada a mediados del siglo XVII.
Junto a esta, en pleno centro de la cabecera se ubica la Puerta Santa, obra reformada en el periodo barroco, a la que se trasladaron algunas esculturas del primitivo Coro Pétreo del Maestro Mateo. Está coronada por la escultura de Santiago Peregrino y los dos discípulos.
La Torre del Reloj o Berenguela, también llamada del Rey de Francia, es una imponente obra barroca del siglo XVII levantada sobre la primitiva torre medieval financiada por el rey Luis XI de Francia en el siglo XV.
Cerramos el recorrido exterior con el cimborrio octogonal gótico, obra del siglo XV con adaptaciones barrocas realizadas en a mediados del siglo XVII.
Arquitectura y arte interior
La arquitectura interior de la Catedral de Santiago de Compostela, representa una de las obras cumbres de la arquitectura románica. Es un impresionante templo con planta de cruz latina, cuyo interior está repartido en tres naves, un impresionante transepto, cabecera con girola y un claustro renacentista con detalles tardo-góticos.
Naves
Comenzando por la parte más occidental de las naves, no hay mejor punto para comenzar la visita que el Pórtico de la Gloria, considerado por algunos expertos en arte medieval como una obra escultórica sin parangón dentro de la tipología y periodo en el que se realiza.

Naves de la Catedral de Santiago
Fue levantado por el Maestro Mateo y su taller entre los años 1168 y 1188, bajo la posible supervisión del chantre Pedro Suárez de Deza, quien marcó las pautas de carácter ceremonial recogidas en los libros santos para reflejarse en el pórtico.
Bajo el pórtico se encuentra la Cripta del Pórtico de la Gloria, posiblemente existente a principios del siglo XII, aunque la estructura actual corresponde a las obras realizadas en el último tercio del mismo siglo bajo la dirección del Maestro Mateo. Además de la arquitectura, destaca la calidad de sus capiteles.

Cripta del Pórtico de la Gloria
Regresando a las naves, lo más impresionante es la monumentalidad arquitectónica, donde la profunda tribuna que recorre todo el perímetro superior del conjunto, lo dota de una diferenciación poderosa respecto a otros templos de su mismo periodo.

Triforio de la Catedral de Santiago
El conjunto de capiteles que decoran las naves y el transepto, son obras ejecutadas en distintos periodos, correspondiendo los más próximos a la cabecera a maestros de finales del siglo XI y principios del XII, como por ejemplo:
- Capitel del Castigo del Avaro, 1100 – 1103. Maestro de Conques
- Capitel de la Visión de San Caprasio, 1094 – 1100. Maestro Esteban
Mientras que los ubicados en la parte más occidental de las naves corresponden al taller del Maestro Mateo, realizados en el último tercio del siglo XII como:
- Capitel del Tesorero Gudesteo, 1168. Maestro Mateo
De gran belleza son los dos órganos barrocos que se levantan sobre la nave central. Ambos fueron realizados en la primera mitad del siglo XVIII.
En los muros de las naves y el transepto se encuentran las tres portadas platerescas que comunican con el claustro y sus dependencias. Fueron realizadas por Juan de Álava y el Maestro Arnao entre 1525 y 1527.

Pila bautismal
En el brazo del transepto sur se encuentra el famoso tímpano de la Batalla de Clavijo, obra atribuida al taller del Maestro Mateo, procedente de alguna de las portadas del claustro primitivo, realizada en torno a 1240.
En el transepto norte se ubica la lauda del obispo Teodomiro, donde se hace alusión a su mandato y fecha de fallecimiento en el 847.
De las capillas que se encuentran en las naves, levantadas a partir del siglo XV que cuentan con interesantes obras o muestras arquitectónicas, son:
- Capilla de la Comunión – Escultura de la Virgen del Perdón, 1440 – 1460. Anónimo
- Capilla Bautismal – Pila Bautismal, 850 – 899. Anónimo
Cabecera
La Capilla Mayor de la Catedral de Santiago está levantada sobre el lugar en el que se encontró el Sepulcro del Apóstol Santiago en torno al año 825. Se puede afirmar que en este lugar tiene su origen la catedral y en consecuencia, la ciudad de Santiago de Compostela.

Vista general de la cabecera
Entre los años 1658 y 1677 se ejecutaron las obras de la Capilla Mayor bajo la dirección del arquitecto José de la Peña de Toro y, a partir de 1665, por Domingo de Andrade. La obra fue proyectada por el canónigo Vega y Verdugo.
El monumental tabernáculo que preside la Capilla Mayor, se realizó entre 1658 y 1677, bajo la dirección del canónigo Vega y Verdugo y Domingo de Andrade.
La Cripta Apostólica es el corazón de la catedral. En ella se encuentran los restos del Apóstol Santiago, San Atanasio y San Teodoro, dentro del arca neo-románica de plata realizada en 1891. La Cruz del Arzobispo Zúñiga y Avellaneda, es una bella obra de orfebrería renacentista realizada en 1569.

Capilla de la Corticela
Ubicada en el lado septentrional de la cabecera se levanta la Capilla de Santa María de la Corticela, cuyos orígenes se remontan a finales del siglo IX.
Tras la razzia de Almanzor del año 997, la iglesia quedó muy dañada, siendo necesaria su reconstrucción en el siglo XI. Fue consagrada en 1088, aunque el aspecto actual se debe a la reforma ejecutada en los primeros años del siglo XIII. El elemento artístico más destacado es la Portada de la Epifanía, obra de 1213 atribuida al taller del Maestro Mateo.
De las siete capillas que componen la girola, las de San Bartolomé, El Salvador y San Pedro, son las que han sufrido menos modificaciones.
En el trasaltar se ubicaba la primitiva capilla confesional gelmiriana, así como posteriormente la Sacristía Alta. En la actualidad, su aspecto corresponde a las obras realizadas en el siglo XVII y reformas del siglo XIX.
Frente al trasaltar se encuentra la Puerta Santa, obra del siglo XVI con decoración escultórica mateana de principios del XIII.
De las siete capillas que componen la girola, las de San Bartolomé, El Salvador y San Pedro, son las que han sufrido menos modificaciones. Las obras artísticas más destacadas son:
- San Bartolomé - Capitel de la Santa Fé, 1100. Maestro de Conques
- San Bartolomé - Capitel de la Autoinculpación de San Caprasio, 1100. Maestro de Conques
- San Bartolomé - Sepulcro de Maestrescuela Diego de Castilla, 1521. Maestro Arnao
- El Salvador - Capitel Fundacional del Rey Alfonso VI, 1094 - 1100. Maestro Esteban
- El Salvador - Capitel Fundacional del Obispo Peláez, 1094 - 1100. Maestro Esteban
- La Piedad - Retablo de la Lamentación sobre Cristo Muerto, 1526. Miguel Perrín
- Virgen del Pilar - Retablo de la Virgen del Pilar, 1718 - 1723. Miguel de Romay y Fernando de Casas Novoa
- Virgen del Pilar – Decoración de Mármol, 1696 - 1723. Domingo de Andrade y Fernando de Casas Novoa
- Virgen del Pilar - Sepulcro del Arzobispo Antonio de Monroy, 1716 - 1723. Fernández Sande
Añadir que la Capilla de San Pedro de la Cerca, es quizás la que mejor conserva su estructura románica original. Además, la Capilla de San Juan Apóstol, se levanta en el lugar donde se encontraba el prerrománico Altar de San Juan Apóstol de Antealtares.
Claustro y Museo Catedralicio
Edificado sobre el anterior claustro gótico del silgo XIII, el actual claustro renacentista cuenta con elementos tardogóticos. Es obra de la primera mitad del XVI, ejecutada por los arquitectos: Juan de Álava y Rodrigo Gil de Hontañón.

Claustro
Además del claustro, la obra constructiva también incluía capillas de gran interés, como: la Sacristía, Capilla de las Reliquias, Capilla de San Fernando y Capilla de los Alba.
El Museo Catedralicio de Santiago fue fundado en 1928. En el recorrido actual se incluyen las capillas claustrales, Biblioteca Capitular y Sala Capitular.
Comenzando por el vestíbulo se encuentra la Custodia del Santísimo Sacramento, realizada por Antonio de Arfe entre 1539 y 1544. Es una de las obras más destacadas de la orfebrería española.
La Capilla de las Reliquias alberga el nuevo Panteón Real desde 1536. Arquitectónicamente destaca su bellísima bóveda de crucería estrellada, la cual posee una ventana en su parte alta.
Los sepulcros reales góticos que se encuentran en esta capilla son:
- Sepulcro del rey Fernando II, realizado por el Taller del Maestro Mateo en 1210 - 1215
- Sepulcro del rey Alfonso IX, realizado en 1230
- Sepulcro del rey Raimundo de Borgoña, realizado en 1215
- Sepulcro de la reina Berenguela, realizado entre los años 1230 y 1260
- Sepulcro del conde Pedro Froilaz, cuyo yacente fue realizado por Maximino Magariños en torno a 1924.
- Sepulcro de doña Juana de Castro, realizado en 1347.
El retablo-relicario actual es obra de principios del siglo XX, ya que el barroco anterior desapareció tras un incendio. Del relicario destacan las siguientes piezas:
- Busto de Santiago Alfeo o el Menor, realizado en 1322
- Relicario de Santiago Coquatrix, realizado entre 1200 y 1299
- Relicario de Santa Paulina y Santa Florina
- Cruz de los Roleos, realizada en el s. XI
- Cruz de Santiago Apóstol, realizada en el s. XI
En la Capilla de San Fernando o del Tesoro se encuentra el interesante retablo-caxonada donde se pueden apreciar interesantes piezas. Sin embargo la pieza más destacada de la sala es la esclavina original que vestía la escultura de Santiago Apóstol de la Capilla Mayor.
Presidiendo la Capilla de los Alba, se encuentra el Retablo de la Transfiguración, obra rococó de la segunda mitad del siglo XVIII realizada por José Gambino y su taller.
La Biblioteca Capitular y la nueva Sala Capitular, son dos bellos espacios de estilo rococó, resultado de las reformas efectuadas en la segunda mitad del siglo XVIII. En el interior de las salas se encuentran interesantes piezas artísticas, entre las que destaca el Botafumeiro.
La obra más destacada del conjunto es sin lugar a dudas el Coro Pétreo, realizado por el Maestro Mateo y su taller entre 1200 y 1211.
Otras obras que consideramos de interés dentro del museo, son:
- Restos la Portada Francígena, 1103 - 1100. Maestro de la Porta Francígena
- Tímpano de la Adoración de los Magos, 1334. Anónimo
- Retablo Goodyear, 1450. Anónimo Inglés
- Tapices de Goya, 1776 - 1780. Real Fábrica de Tapices / Goya (cartones)
- Tapices de La Historia de Anibal y Escipión el Africano, 1575 - 1600. Taller de Van der Hecke y Hans Mattens / Giulio Romano y Giovanni Francesco Penni (cartones)
- Botafumeiro, 1871. José Losada