Alcázar de Toledo

Alcázar de Toledo

Información de Interés

Ficha

  • Año: 1537 - 1620
  • Estilo predominante: Renacimiento
  • Arquitecto: Covarrubias, Alonso de / Villalpando, Francisco de / Herrera, Juan de
  • Catalogación: Bien de Interés Cultural dentro de conjunto UNESCO

Valoración

Introducción

En la parte más alta de Toledo, dominando la ciudad con su poderosa estampa, se alza el Alcázar de Toledo, probablemente la fortaleza que cuenta con uno de los legados históricos más ricos y extensos de cuantos existen en España, ya que desde las primeras referencias datadas en el siglo III, cuando fue un pretorio romano, hasta nuestros días, siempre ha tenido un papel destacado en la gobernanza del territorio a lo largo de los distintos periodos históricos de España.

Alcázar de Toledo ©

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El Alcázar de Toledo fue declarado Bien de Interés Cultural en 1937, además es junto a la catedral el monumento más representativo de la Ciudad Histórica de Toledo, inscrita por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 1986.  

Historia

Orígenes del Alcázar

El origen del Alcázar de Toledo como fortaleza se remonta al siglo III, cuando bajo el dominio romano se erige en este lugar el pretorio.

Alcázar de Toledo ©

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Este edificio sirvió de punto de arranque para la primitiva muralla romana, la cual abarcaba un área que se extendía hasta la actual ubicación del Hospital de Santa Cruz.

Con la llegada de la capitalidad del Reino Visigodo a Toledo, la ciudad experimentó un crecimiento arquitectónico, religioso y militar, convirtiéndose en una de las urbes más importantes de la Alta Edad Media.

Existen dudas sobre la ubicación de las residencias regias visigodas. Mientras algunos historiadores sostienen que se ubicaban en la actual zona del Hospital de Santa Cruz y el Monasterio de Santa Fé, otros creen que pudieron encontrarse en la Vega Baja, próximas a las ruinas del Circo Romano y la Ermita del Cristo de la Vega.

Durante el dominio musulmán, en la zona alta de la ciudad, donde se encontraba el pretorio romano, se inició la construcción de una fortaleza en tiempos del emir Abd al-Rahman II, cuya función principal era servir de último bastión defensivo en caso de asedio, debido a la inestabilidad de la región ante las incursiones cristianas.

Alcázar medieval cristiano

El 6 de mayo de 1085, la ciudad de Toledo capituló ante Alfonso VI de León y Castilla. A su entrada en la ciudad, el 25 de mayo, el monarca ordenó la reconstrucción del Alcázar como residencia real, aunque finalmente se destinó a castillo defensivo.

Alcázar de Toledo ©

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Durante el reinado de Fernando III de Castilla se llevaron a cabo importantes reformas y ampliaciones, finalizadas bajo el mandato de Alfonso X el Sabio en el siglo XIII. De esta época datan las torres ubicadas en los cuatro ángulos del edificio y la fachada oriental.

El Alcázar jugó un papel relevante en la Primera Guerra Civil Castellana acontecida en 1351, que enfrentó al infante Enrique de Trastámara y al rey Pedro I de Castilla.

En 1355, se produjo un alzamiento en Toledo a favor de Enrique, pero el monarca Pedro I logró mantener el control de la ciudad, aunque años después la guerra se decantó en favor de Enrique II de Castilla, estableciendo la nueva dinastía de los Trastámara en 1369.

Bajo los Reyes Católicos, el Alcázar sufrió nuevas reformas, como la construcción del Salón de los Reyes Católicos. La fachada occidental podría haber sido construida durante este periodo, aunque sus elementos decorativos corresponden a reformas posteriores de los siglos XVI y XVII.

Alcázar imperial

En 1520, Toledo fue el epicentro de la Guerra de las Comunidades de Castilla, conflicto que culminó con la capitulación de la ciudad en 1521.

Alcázar de Toledo ©

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A partir de 1537, durante el reinado de Carlos I de España y V de Alemania, se emprendieron reformas en el Alcázar, dirigidas por arquitectos como Alonso de Covarrubias y Juan de Herrera.

Felipe II continuó las obras, trasladándose a Toledo en 1560, aunque en 1565 decidió establecer la capital en Madrid, lo que marcó el inicio del declive de la ciudad imperial.

Decadencia y Guerra de Sucesión Española

En 1643, el Alcázar fue convertido en prisión estatal. Durante la Guerra de Sucesión Española acontecida entre los años 1701 y 1714, fue utilizado como cuartel de las tropas del archiduque Carlos de Austria.

En 1710, un incendio provocado por las tropas austriacas destruyó gran parte del edificio. Aunque Felipe V visitó Toledo en 1723 y lamentó su estado, no se acometió ninguna reconstrucción inmediata.

Alcázar de Toledo ©

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En 1772, el arzobispo Lorenzana propuso la reconstrucción del Alcázar con fines asistenciales, contando con el apoyo de Carlos III. Las obras, dirigidas por Ventura Rodríguez, concluyeron en 1776, momento en que el edificio fue convertido en la Real Casa de Caridad.

Durante la Guerra de la Independencia sucedida entre 1808 y 1814, el Alcázar fue nuevamente incendiado en 1810 mientras servía como cuartel de las tropas napoleónicas.

Hasta 1867 no se emprendieron nuevas reformas, gracias a la iniciativa del Marqués de San Román, quien lo reconvirtió en la Real Academia de Infantería.

Sin embargo, en 1887, otro incendio en la biblioteca produjo graves daños en su estructura.

Destrucción total en la Guerra Civil Española

El episodio más trágico en la historia del Alcázar tuvo lugar durante la Guerra Civil Española. En 1936, el coronel José Moscardó se atrincheró en el edificio junto a un millar de soldados sublevados. El asedio de las tropas republicanas culminó en la total destrucción del Alcázar tras los bombardeos. La resistencia de Moscardó y sus hombres convirtió el Alcázar en un símbolo del bando franquista.

Reconstrucción y actualidad

Tras la Guerra Civil, el régimen franquista emprendió la reconstrucción del Alcázar, siguiendo el diseño renacentista original. Hoy, el edificio alberga el Museo del Ejército y la Biblioteca de Castilla-La Mancha, consolidándose como un referente histórico y cultural de Toledo.

Arquitectura y arte

Ubicado en la parte más alta de la ciudad de Toledo, se erige el imponente Alcázar dominando el paisaje urbano y siendo visible desde numerosos miradores.

Alcázar de Toledo ©

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Con unas dimensiones de 75 metros en sus fachadas norte y sur, 98 metros en las fachadas este y oeste, y una altura de 60 metros, esta fortaleza ha sido testigo de importantes transformaciones a lo largo de los siglos.

Tras su destrucción en 1936, el Alcázar fue reconstruido practicamente en su totalidad entre 1939 y 1957, basándose en registros fotográficos y grabados que permitieron restituir su apariencia original, aunque con la pérdida de valiosas obras artísticas.

El exterior del edificio destaca por su magnitud y simetría, con cuatro torres en sus ángulos. Su aspecto actual responde en gran medida a la reforma realizada por Alonso de Covarrubias y Luis de Vega en el siglo XVI.

Cada una de sus fachadas refleja una etapa distinta de su evolución arquitectónica: la fachada septentrional, diseñada por Covarrubias en 1537 y concluida en 1551 con la portada de Enrique Egas, es la más ornamentada; la fachada oriental conserva vestigios medievales de la época de Alfonso X el Sabio y fue intervenida entre 1445 y 1556; la fachada meridional, finalizada por Juan de Herrera entre 1571 y 1579, presenta un refinado estilo renacentista; y la fachada occidental, de origen gótico bajo el reinado de los Reyes Católicos, fue modificada por Covarrubias, incorporando ventanas renacentistas.

Patio del Alcázar de Toledo ©

Patio del Alcázar de Toledo ©

El interior del Alcázar alberga un destacado patio renacentista concebido por Covarrubias, caracterizado por su armoniosa arquería y una monumental escalera diseñada por el mismo arquitecto y ejecutada por Villalpando entre 1554 y 1561. La obra se completó en 1579 bajo la dirección de Covarrubias y Juan de Herrera.

En el centro del patio, se encuentra una escultura del Emperador Carlos V, inspirada en la obra en bronce de Pompeo Leoni, realizada entre 1554 y 1564, cuya versión original se conserva en el Museo del Prado.

Museo Nacional del Ejército

En 2008 se inició el traslado del museo desde su antigua sede en Madrid, inaugurándose el 18 de junio de 2010  en el Alcázar de Toledo.

La colección se reparte en tres recorridos temáticos: Recorrido Histórico, Recorrido Temático y Ruta del Alcázar. Algunas de las piezas más importantes de la colección son las 20 siguientes:

  • Armadura del Duque de Alba, 
  • Fotografía-Daguerrotipo de don Ramón Cabrera y Griñó, 1852
  • Armadura Japonesa tipo Dô-Maru, 1603 – 1868
  • Maqueta del Desfile de las Tropas de Isabel II, 1833 – 1842 
  • Cruz Laureada de San Fernando, 1820
  • Culebrina de Nuestra Señora de Guadalupe, 1650 – 1653 aprox
  • Bandera coronela del Regimiento Real de Artillería, 1749-1762
  • Guion del Regimiento de Dragones de Edimburgo, 1754-1763
  • Bandera coronela del Regimiento de Infantería Irlandés de Hibernia, 1760-1810
  • Estuche de Pistolas del Duque de Montpensier, 1864. Taller-Casa Le Paege-Moutier.
  • Espada de Pitones
  • Conjunto de Boabdil
  • Pendón de la Santa Hermandad Vieja de Toledo
  • Uniforme de Húsar de Diego de León
  • Maqueta Vauban
  • Tienda Indoportuguesa, 1535
  • Berlina de Prim, 1840 – 1860 aprox
  • Retrato de Manuel Gutierrez de la Concha, Marqués de Duero, 1850 aprox. José Gutiérrez de la Vega
  • Pintura Batalla de Tetuán, 1866. Francisco Sans y Cabot
  • Máquina cifradora alemana marca Enigma, con caja tipo comercial, modelo K, 1931.

IMPORTANTE: Muy pronto podrás descubrir la versión extendida del Alcázar de Toledo y el Museo del Ejército en nuestra plataforma, ¡estamos trabajando en ello!