Historia, arquitectura y arte
Levantada entre 1897 y 1905 por el arquitecto Joaquín de Vargas y Aguirre, quien recibió el encargo del empresario Miguel de Lis, la Casa de Lis se levantó sobre un lienzo de la muralla salmantina y en un solar irregular con acusado desnivel que el arquitecto resolvió mediante una planta organizada en torno a un patio central, la imponente fachada meridional de fuerte carácter industrial (hierro y vidrio) y un sistema de terrazas ajardinadas rematado por una gruta con rocalla.

Casa de Lis de Salamanca ©
En 1906 se efectuó la reforma de la fachada septentrional, configurada en piedra y ladrillo con portada sobria pero elegante y verjas sinuosas de inspiración Art Nouveau.
Tras el traslado de la familia Esperabé en 1917, el inmueble entró en decadencia hasta su expropiación municipal en 1981, proceso que culminó con la restauración y la apertura, en 1995, del Museo Art Nouveau y Art Déco gracias a la donación de Manuel Ramos Andrade, devolviendo a la cromática fachada sur su condición de emblema urbano.

Casa de Lis de Salamanca ©
El interior, concebido con criterios de confort moderno con estancias de verano e invierno, se articula en torno a un patio de dos alturas cuyas galerías, sustentadas por esbeltas columnas de hierro fundido, integran puertas y frisos de decoración modernista y herrajes con flor de lis, sobre los que destaca la gran vidriera emplomada que cubre el ámbito, realizada por Juan Villaplana según diseño de Ramos Andrade.
El Museo Art Nouveau y Art Déco ofrece un recorrido cronológico desde las últimas décadas del siglo XIX hasta la Segunda Guerra Mundial, contextualizado por la crisis de las artes decorativas, el impulso reformista del Arts & Crafts y la cristalización del lenguaje Art Nouveau.
La Casa de Lis de Salamanca fue declarada Bien de Interés Cultural en 1951, además de ser un importante monumento dentro de la Ciudad Vieja de Salamanca, inscrita por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 1988.